Historia
El Carmen de los Mártires de Granada ha vivido a lo largo de su historia una serie de transformaciones, llegando a nuestros días, milagrosamente, tras la ruina de una empresa constructora que destruyó completamente el Bosque del Laberinto y parte del Palacete para planificar un hotel de cinco estrellas que no llegó a levantarse.
Manuel Gómez Moreno en su “Guía de Granada” 1892, pag. 178, nos indica la primitiva zona:
“Subiendo a mano izquierda llégase a la cumbre de la colina opuesta a la Alhambra, llamada hoy Campo de los Mártires, antes Corral de los Cautivos y por los moros Ahabul. Allí acostumbraban éstos encerrar durante las noches a los prisioneros cristianos que trabajaban en las obras reales, dentro de silos o mazmorras, cavadas en el terreno por Aben Alahmar para conservar cereales. Eran de forma cónica con una boca por arriba, desde la cual por medio de cuerdas introducían a los desventurados cristianos”.
El alemán Münzer escribió que en 1494 él visitó este sitio viendo catorce hondas y enormes mazmorras capaces para hasta doscientos prisioneros.
Los silos, reproducidos en grabados de los siglos XVII y XVIII, tenían forma de embudo, accediéndose por un agujero redondo no muy grande, presentando una profundidad de unos siete metros. En el suelo se disponían divisiones radiales destinadas a camas hechas con ladrillos de canto -unas doce por mazmorra- y cada una con un pequeño ladrillo para descansar la cabeza.
Bermudez de Pedraza en su “Historia Eclesiástica” de 1638, nos dice:
“Fue primero oratorio o hermita que mandaron labrar los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel, grandes labradores destos planteles, en memoria de los cautivos martyres que fueron sepultados en este zerro, y con advocación dellos”.
Efectivamente, la ermita la fundan los Reyes Católicos poco después de la toma de la ciudad en 1492 y la liberación de cautivos, siendo el primer lugar de culto cristiano tras su llegada.
En el grabado que en 1564 dibuja Georg Hoefnagel y que en 1598 graba F. Hogenberg, se incluyen las mazmorras junto a la ermita [01]. Así mismo, aparece una curiosa escena de dos personajes con sus caballos atados a un árbol, situados junto a un silo lanzando una plomada para ver la profundidad.
En el dorso de la lámina se incluye el siguiente texto:
“Hay una pequeña capilla célebre desde la antigüedad por la memoria de muchos mártires, llamada vulgarmente Los Mártires, donde hay pozos y cavernas que parecen tallados a cincel en la roca; tienen la entrada muy estrecha, pero dentro son muy anchos, en los cuales los moros bajaban por las noches mediante cuerdas a los pobres cristianos que tenían cautivos en gran número y los trataban cruelmente. Los españoles llaman al lugar Mazmorras”.
Manuel Gómez Moreno apunta que en ella se colocó un retablo con pinturas de Cristo Crucificado, el Descendimiento, S. Pedro ad vincula, los martirios de Juan Bautista, Sebastián, Marcelo, Esteban y Hermenegildo y dos franciscanos. Cinco de estas tablas, -atribuidas a Juan Ramírez, iluminador de libros de coro de la catedral de Granada y pintor de retablos, documentado en Granada desde 1515-, se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Granada [02-03-04-05-06].
La ermita será adjudicada por Carlos V a la Capilla Real en 1526. Posteriormente ésta la cederá a instancias de don Luis Hurtado de Mendoza, Conde de Tendilla, a fray Baltasar de Jesús, carmelita descalzo en 1573, iniciándose la fundación del Convento de los Santos Mártires, quedando convertida la ermita en sala de capítulo.
En 1576 Felipe II le cede el agua procedente de la Acequia Real de la Alhambra, siendo éste el origen de huertas, jardines, arboledas, fuentes y lago. La construcción llegará a ser compleja mostrándose claramente en la Plataforma dibujada por Ambrosio de Vico y grabada por Heylan en 1612 [08].
San Juan de la Cruz llega a Granada al Convento de los Mártires en 1582 [07], siendo prior desde ese año hasta 1588, culminando en Granada su obra literaria. Aquí completará el Cántico espiritual, compone Llama de amor viva y Noche oscura del alma. En cuanto a las construcciones del recinto, realizará varias, como indica Fray Francisco de Santa María en su Reforma de los Descalzos de 1644, en el primer priorato, el acueducto que hoy día podemos contemplar y en el tercer priorato, el claustro que no se ha conservado. Así mismo plantó el cedro mexicano que actualmente podemos admirar conocido como Cedro de San Juan.
Posteriormente, diversos grabadores dejaron testimonio de este impresionante conjunto de convento, acueducto y huertas, como, por ejemplo, se observa en el grabado de William Westall de 1833 [09].
O también la litografía del Convento y Sierra Nevada realizada en 1838 por Louis Haghe [10] sobre un apunte del natural desde Peña Partida realizado por George Vivian.
El convento será saqueado en 1810 durante la invasión napoleónica.
Con la Desamortización de Mendizábal en 1836 se expropia el conjunto y se obliga a los carmelitas descalzos a su abandono. Se suceden la subasta de la huerta en 1837, el edificio como cuartel de veteranos en 1838 y la iglesia como pajar.
Ya en 1843, Lafuente Alcántara en su obra El libro del viajero en Granada escribe:
“Hoy se está destruyendo tan notable edificio para aprovechar sus materiales; es doloroso ver en nuestros días cómo desaparecen los monumentos que recuerdan la piedad de nuestros mayores, y los sucesos interesantes que no ha trasmitido la historia”.
El solar pasará por diversos propietarios hasta ser adquirido por el terrateniente Juan Manuel Calderón Izaguirre, dueño a su vez de la fábrica de lonas del Albaicín. A su muerte, en 1852, hereda las propiedades su hijo Carlos Manuel Calderón y Molina, que inicia la construcción de jardines y la quinta de recreo, mostrando una fachada más pobre sin el pórtico y columnas [11]. Éste logró un ingente patrimonio mediante compras de bienes desamortizados como el Chaparral de Cartuja o a través de la herencia de su esposa Josefa Vasco y Gómez, como el Cortijo de Jesús del Valle.
En 1870 la viuda de Calderón vende la propiedad a su hijo Carlos Calderón y Vasco. Éste, a diferencia de su padre y abuelo, ligados a la causa isabelina, se inclinará hacia el proyecto carlista llevando una vida aventurera y de amoríos, siendo retratado, como reconocerá Valle Inclán, en el personaje de sus sonatas como el Marqués de Bradomín.
En 1889 se alojará en el Palacete José de Zorrilla con motivo de su coronación en el Palacio de Carlos V de la Alhambra como poeta nacional [12]. Tenía 72 años cuando vino y, según contó, había tenido que pedir prestadas dos mil pesetas para el viaje. La fiesta se celebró en el Carmen de los Mártires. Con la corona estuvo obstinado: “Yo no he aceptado mi coronación; solamente me he sometido a ella, es decir, a la ceremoia de serme ofrecida, pero no a la impòsición de soportarla en la cabeza; estoy resuelto a morir sin dar semejante prueba de soberbia. Sentiría que no se comprendiera mi modesta dignidad…” Zorrilla moriría cuatro años después, con la misma precariedad de toda su vida.
Al morir en 1891 Calderón, el Carmen pasará por herencia a su sobrino y herederos hasta que en 1896 lo compra Hubert Meersmans de Smet, hombre de negocios belga, promotor y propietario de explotaciones mineras. Éste dará al Carmen un carácter palaciego con molduras en los vanos; antepecho calado rematando la fachada; pórtico en la entrada; armadura morisca en la escalera principal, del siglo XVII, que procedía del Convento de las Carmelitas Descalzas; puerta tallada principal; patio nazarí; fuente modernista en la explanada…
Con la crisis de 1929, Meersmans se arruinará, vendiendo sus propiedades, incluido el Carmen de los Mártires, a don Joaquín de Arteaga y Echagüe, Duque del Infantado, pero reservándose el derecho de habitar de por vida en el Carmen.
En 1953 muere el Duque heredando el Carmen su hija sor Cristina de la Cruz y Arteaga, religiosa jerónima que lo venderá al Ayuntamiento de Granada en 1957 mediante una compleja operación de venta y permuta por la que la orden jerónima volvía más de un siglo después de la desamortización a un ruinoso Monasterio de San Jerónimo, que funcionaba como caballeriza.
En 1972 el Ayuntamiento convocó un concurso de ideas para construir un hotel de lujo. Se presenta el proyecto de los arquitectos Francisco y Joaquín Prieto-Moreno. Se aprueba el 15 de febrero de 1973, con los informes del Patronato de la Alhambra y de la Dirección General de Bellas Artes, con bastantes irregularidades. Se adjudicó a la empresa “IFA Hotel Carmen de los Mártires S.A.”, siendo alcalde de Granada, José Luis Pérez-Serrabona [13].
En defensa del Carmen se produjo un importante movimiento ciudadano, en el que se manifestaron numerosos intelectuales y artistas granadinos. A pesar de ello, se produjo la destrucción de parte del palacete y la tala de buena parte del bosque, perdiéndose árboles centenarios, incluida la encina cuya plantación se atribuía a Santa Teresa de Jesús.
Existen fotos tomadas clandestinamente cuando el sitio estaba cerrado. El reportaje fue confiscado por la policía y sus autores detenidos aunque consiguieron salvar uno de los rollos realizados donde se aprecia la tala y destrucción del bosque.
En 1976 quebró la empresa dejando arrasado el Carmen y el hotel sin empezar.
En 1982 el alcalde Antonio Jara Andreu encarga el proyecto de restauración al arquitecto Ignacio Gárate y el estudio para la repristinación de los jardines a Consuelo Martinez-Correcher y Gil [14-15].
Se abre al público en diciembre de 1986.
Para saber más
⋅CASARES PORCEL, MANUEL / TITO ROJO, JOSÉ
“Paraísos del Antiguo Sur. Imágenes históricas de jardines de Andalucía y el Magreb”. Fundación Pública Andaluza El legado andalusí. Granada. 2013
⋅GALLEGO Y BURÍN, ANTONIO
“Guía artística e histórica de la ciudad”. Editorial Don Quijote. Granada. 1982
⋅GÁMIR GORDO, ANTONIO
“Alhambra. Imágenes de ciudad y paisaje (hasta 1800). Fundación El Legado Andalusí. Granada. 2008
⋅GOMEZ MORENO, MANUEL
“Guía de Granada”. Imprenta de Indalecio Ventura. Granada. 1892
⋅https://heraldicagranadina.blogspot.com/
⋅MORELL Y TERRY, LUÍS
“Efemérides granadinas”. Granada. 1892
⋅QUESADA DORADOR, EDUARDO / PIÑAR SAMOS, JAVIER / CASARES PORCEL, MANUEL / TITO ROJO, JOSÉ
“El Carmen de los Mártires. Jardín de Granada”. Catálogo de la exposición en el Centro Cultural Puerta Real. Caja de Ahorros de Granada. 2002
Material fotográfico
Las fotografías son mías, Carmen Molina, en la visita que realicé junto a mi marido Juan Carlos en septiembre de 2017, salvo las siguientes:
⋅[01] Campo de los Mártires con las mazmorras. Georg Hoefnagel. 1564.
⋅[10] Litografía del Convento de los Mártires y Sierra Nevada. Louis Haghe. 1838
⋅[11] Carmen de los Mártires. 1852
⋅[12] Coronación de José de Zorrilla en el Palacio de Carlos V, 1889
⋅[13] Croquis de planta del Hotel Carmen de los Mártires no llegado a construir
⋅[14-15] Restauración y fachada
2 respuestas
hola guapa me párese muy presioso todo
Muchas gracias Digna. Esta es la primera entrada de cuatro que le dedico al Carmen de los Mártires. Tenemos que subir un día y verlo bien, es una preciosidad.