El chico de la última fila

Juan Mayorga

La obra

“El chico de la última fila” es una obra de Juan Mayorga (Madrid, 1965) donde se narra la virulenta relación que se establece entre Germán, un profesor de literatura con su alumno Claudio, un chico solitario que se sienta en esa última fila de la clase, desde donde puede divisar su mundo con una mirada despierta, sin ser observado por quienes le rodean. 

Germán, corrigiendo unas penosas redacciones de sus alumnos, se detiene en el texto de Claudio, que le llama la atención, iniciándose un peligroso juego entre ambos, sufriendo el profesor una fascinación por la narración de su alumno y por toda la intriga y la incertidumbre que es capaz de generar. Ésta se origina a través de un juego de entregas, continuará…, con las que Claudio desafía a Germán, perturbándolo con las nuevas secuencias que escribe sobre las intimidades y peripecias que vive en la casa de su compañero Rafa.

Juan Mayorga
EL CHICO DE LA ÚLTIMA FILA
Ediciones La Uña Rota. Segovia. 2019

Temas

A través de los capítulos, los personajes van cobrando vida, se transforman, mostrándonos Mayorga diversas capas temáticas. Lo que en un primer momento parece ser la relación entre un profesor de literatura y un alumno aventajado, nos conduce a todo un repertorio de tramas, composiciones y obsesiones:

• Voyerismo

El placer y la curiosidad por asomarse a la cotidianidad de las vidas ajenas. El voyerismo de Claudio responde a la necesidad de escapar a su realidad tediosa y desilusionante, pero, al mismo tiempo, según se va desarrollando el argumento, arrastra a Germán y su mujer Juana, que ya no pueden dejar de leer e incluso de participar en esa práctica.

JUANA: Los he visto. A los dos Rafa. Y a Ester… Estuve sentada en el coche, frente a la casa. Vi al chico. Y luego a ellos. A ella me la imaginaba más guapa.

• Creación literaria

La reflexión sobre la creación literaria, el poder de la escritura para distorsionar la realidad, los riesgos de confundir vida y literatura, el límite entre realidad-ficción y su incidencia en el aspecto moral y en la responsabilidad ética al ejercer la enseñanza.

• Soledad y abandono familiar

Crítica social y de las relaciones de pareja, la falta de empatía y la indiferencia hacia los conflictos de los demás. 

• Dominación

Las diversas formas de dominación que practica el ser humano. La manipulación de Claudio tanto hacia la familia de Rafa como a la del propio Germán, que se presta al juego, incluso, robando un examen para que la novela de su alumno siga su curso

CLAUDIO: El miércoles tenemos parcial de Matemáticas. Rafa no va a aprobar. Y si no aprueba, le buscan profesor particular y a mí me echan. Hay que conseguir el examen como sea.
GERMÁN: ¿Me estás pidiendo que robe el examen de Matemáticas?
CLAUDIO: No veo otra solución. Los números imaginarios no le entran.

• Arte moderno

Reflexión sobre el arte moderno. El tema sobre el arte es recurrente. Es una de las controversias continuas entre Germán y Juana. Aquel intenta ofenderla desacreditando su trabajo como galerista, para él las exposiciones no sirven para nada. Juana le replica que tampoco la literatura enseña nada

JUANA: Lo que importa es que la literatura no enseña nada. No nos hace mejores.
GERMÁN: Educan más tus exposiciones. La gente sale de tus exposiciones muy cultivada. Si es que consiguen encontrar la salida.

[01] Exposición

En otro momento Germán equipara la escritura de Claudio a la “poesía basura” de los catálogos de arte que Juana le dio

GERMÁN: ¿Quieres acabar de redactor de catálogos de arte?... La peor literatura se hace en los catálogos de arte contemporáneo. Poesía basura… todo para vender esto… Es arte porque alguien ha escrito eso, si no sería una mierda. ¿Se te ocurre un trabajo más triste para un escritor?

Así mismo, Germán ridiculiza a Juana indicándole que el precio de las obras es muy elevado. Le propone hacer réplicas en China que son muy baratas. Incluso las mellizas, dueñas de la galería, lo denigran, consideran el arte moderno como un “arte para enfermos”

JUANA: Dos provincianas que igual les da heredar una galería de arte que una tienda de embutidos. ¿Cómo pueden decir que esto es arte para enfermos?

Personajes

• Claudio

Es un chico de 17 años, muy seguro de sí mismo, ambicioso, dominador y psicológicamente agresivo.

Tiene un talento innato para la escritura, a través del cual bloquea su tristeza. La redacción de su novela lo rescata del abandono, del extravío que siente

CLAUDIO: Fue usted el que me metió en esto. Aquella mañana, yo estaba a punto de tirar mis libros y salir corriendo. Cada clase era más insoportable que la anterior. Pero usted nos mandó escribir aquella redacción. Usted nos mandó escribir y ya no puedo parar.

Procede de una familia de clase baja, desestructurada. Su madre lo abandonó con nueve años. Su padre no sale de casa y él lo cuida. Se acerca a Rafa para observar cómo vive una familia de clase media y la ridiculiza en su texto.

• Germán

Es un profesor que proyecta sobre Claudio su frustración de escritor. Lo adoctrina y pretende que la novela continúe, cueste lo que cueste, porque con ello vuelve a sentir que no ha desperdiciado su vida. No le importa que Claudio retrate ridículamente a la familia Artola, que manipule a Ester con su poema

Ni siquiera la lluvia baila tan descalza.

pero cuando descubre que él también es una pieza del juego, que igualmente ha sido manejado y dirigido, amenaza al chico con matarlo si se vuelve a acercar a su casa.

• Juana

Es la mujer de Germán. Dirige una galería de arte llamada “El Laberinto del Minotauro”. Está obsesionada con encontrar algún artista que suponga un éxito de ventas en la exposición para así poder conservar su trabajo.

Vive con esa angustia, aceptando la nula comunicación con su marido, que ni entiende, ni quiere entender su situación.

Queda seducida por los capítulos del chico y encuentra en la visita de éste la autoestima y fuerza para que Germán respete su trabajo.

GERMÁN: ¿Qué es esto?
JUANA: “El cielo de Shangai 5”.
(LO COLOCA)
GERMÁN: ¿Y tiene que ser ahí, delante de Dostoievski?
JUANA: Pues sí.

• Rafael Artola, Ester y Rafa

Son una típica familia de clase media, que acompañan a su hijo al colegio, cosa que llama inmediatamente la atención de Claudio.

 Al padre lo retrata cómicamente, obsesionado con el deporte y con ser dueño de su propia empresa.

A Ester, como una apasionada de la decoración y las reformas, superficial e incapaz de valorar los cuadros de Klee [02-04], colocados en ese lugar sólo porque hacen juego con el color del pasillo.

CLAUDIO: Ellos no saben lo que tienen en casa. Los compraron para esta pared. Cuando cambien el color de la pared, cambiarán de cuadros.

En cuanto a Rafa, también es manipulado por Claudio. Se acerca a él con el pretexto de una ayuda mutua, pero en realidad lo que busca es entrar en la casa y espiar a sus miembros.

Rafa encuentra el poema dedicado a su madre descubriendo el entramado de su compañero. Es el personaje que se enfrenta a Claudio, le pega, insinuándose que también lo hace al padre del chico

RAFA: Yo si un listillo le hace daño a mi padre, le doy de hostias al listillo y al padre del listillo. Ésa es mi filosofía… Bueno, ya está bien de Filosofía. Ahora vamos a repasar los números imaginarios. Última clase del curso: los números imaginarios. Y como se te ocurra mover el culo de esa silla, te comes los apuntes, ¿me has entendido, poeta? Por fin los he pillado, esos putos números imaginarios. Es como jugar sin balón.

• Padre de Claudio

Es un personaje semi-ausente. Prácticamente no sabemos nada de él, solamente que vive encerrado en su casa y tiene alguna enfermedad. Vivió en Berlín y habla alemán. Le explica a su hijo quien era Paul Klee.

Claudio lo mantiene al margen, no quiere que lo conozcan, ni que forme parte de su novela

GERMÁN: ¿Lo sabe tu padre?
CLAUDIO: Mi padre lo sabe todo.
GERMÁN: ¿Y qué dice él de todo esto?
CLAUDIO: Mi padre no dice nada… Mi padre no es un personaje de esta historia. Mi padre no sale.

Estructura

La estructura es compleja. No hay división, es un único acto. Se rompe el tiempo y el espacio, el lector-espectador tiene que poner orden en esa ruptura. Los cambios de ritmo aportan dinamismo a la acción.

Se mezclan los dos planos narrativos, el de la realidad profesor-alumno, y el de la ficción novelada, en el que no sabemos si realmente están sucediendo los hechos o si es una fantasía de adolescente.

El autor

Juan Mayorga Ruano [05] nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filosofía y Matemáticas. En 1997 se doctoró en Filosofía con la tesis titulada: “La filosofía de la historia de Walter Benjamin”.

A partir de 1994 se dedica a la docencia, enseñando matemáticas en institutos de Madrid y Alcalá de Henares durante cinco años. Posteriormente es profesor de Dramaturgia y de Filosofía en la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.

En 1993 funda el Teatro del Astillero junto a otros dramaturgos, un proyecto vanguardista abierto a nuevas ideas. En 2011 crea la compañía La Loca de la Casa.

Para él el teatro es un lugar privilegiado para el escritor por el hecho de poder narrar, como el novelista o el cuentista, poder explorar los límites de la lengua, como el poeta, pero, además, sus palabras pueden ser desplazadas a lugares imprevistos por el director, el escenógrafo, el iluminador, y sobre todo, por los actores.

[05] Juan Mayorga Ruano

Escenografía

Las dos puestas en escena que he podido ver representadas son las de Helena Pimenta y la de Víctor Velasco.

• Helena Pimenta

La obra, que obtuvo el premio Max al mejor autor, fue estrenada bajo la dirección de Helena Pimenta [15]  el 14 de octubre de 2006 en el Teatro Tomás y Valiente de Fuenlabrada, Madrid.

Pimenta le pidió un texto a Mayorga para su compañía UR Teatro. Éste le ofreció cuatro o cinco argumentos de obras que le interesaba trabajar. Una vez elegido el argumento, le ayudaron con su juicio y sus críticas.

En esta propuesta el escenario se divide en dos pisos, en el fondo de la escena se muestra una pantalla donde en diversos momentos se proyecta.

El espectador presencia de modo continuo diferentes espacios y tiempos que dialogan, esto no crea confusión ya que conviven los distintos planos en el mismo espacio de representación.

[15] Montaje de Helena Pimenta

• Víctor Velasco

La obra se representó en la sala Cuarta Pared, por la compañía La fila de al lado, dirigida por Víctor Velasco. [16]

La puesta en escena me ha parecido muy interesante planteando un espacio único que funciona a la vez como uno y diversos ambientes, un espacio imaginativo situándose en el centro del escenario una serie de pupitres que simulan una larga mesa en cuyos extremos tienen lugar las historias paralelas que se alternan a través de la iluminación según la acción que se interpreta.

Mayorga ha declarado que lo considera un montaje intensamente teatral, a la vez sencillo y complejo, que descubre sentidos ocultos para quien lo escribió.

Para mi esta puesta en escena es original, sugestiva en cuanto al color verde de los pupitres que evoca otros tiempos y lugares, muy efectiva en el sentido de que al permanecer los actores todo el tiempo en escena, el espectador puede centrar su atención en la actitud de algún personaje que no es el que está “actuando” en ese momento, un tema central en una obra fundamentada en la curiosidad por contemplar a los demás.

[16] Montaje de Víctor Velasco

Al margen

~ La obra se iba a titular “Los números imaginarios” [17] según ha manifestado en alguna ocasión Mayorga, declarando el vínculo mágico entre matemáticas y literatura y la extraña belleza de los números imaginarios, aquellos cuyas cifras no son reales, pero son más lógicas y sólidas que la propia vida real y sirven para resolver problemas difíciles que de otro modo no podríamos comprender.

~ Componente autobiográfico. Mayorga ha declarado que la idea inicial del texto fue una experiencia que vivió cuando daba clase de matemáticas en el nocturno del Instituto Ramiro de Maeztu.

En un examen de fracciones un alumno le escribió: “Juan, no puedo contestarte porque no he estudiado, pero me está yendo muy bien como tenista, he ganado un torneo este fin de semana, lo puedes ver en el Marca y pronto voy a ser un campeón y tú y yo vamos a ir a celebrarlo.” A Mayorga le pareció llamativo que un alumno utilizara un ejercicio escolar porque quería contarle su vida.

~ Mayorga sugiere en todas sus obras una crítica reflexiva, de base intelectual y filosófica sobre argumentos relacionados con las formas de dominación y sus mecanismos de poder.

~ Hay un momento en la obra en que se elimina la cuarta pared entablándose una relación directa con el público. Es la escena en que Germán, intentando disculparse con Rafa, se dirige a la sala, donde los espectadores se convierten en sus alumnos.

~ Un aspecto que me ha llamado la atención es como termina Claudio sus entregas con el final Continuará… Me ha recordado aquellos tebeos y publicaciones de niños, que cuando la narración se mostraba más interesante, se cortaba y ya no tenías seguridad de volver a leer lo siguiente.

~ Ángeles de Klee: [18] En los textos de Mayorga tiene mucha importancia aquello que está oculto, lo no explícito. Del mismo modo, nada es casual, todo muestra una finalidad encubierta. En este sentido creo que no es fortuita ni trivial la aparición de los ángeles de Klee. Fueron una obsesión para el pintor y para Walter Benjamin, así mismo para Mayorga, estudioso y admirador de este filósofo

CLAUDIO: Estos ángeles son terribles… Las alas parecen garras. No vuelan, se los lleva el viento. “Zerstörung” quiere decir destrucción. “Unterbrechung”, interrupción. “Hoffnung”, esperanza. “Rettung”, salvación.

El último tramo de la vida artística de Paul Klee se vio colmado de infinidad de estos ángeles, cercanos al sufrimiento y al anhelo de serenidad.

Representan un diálogo entre la belleza y la monstruosidad, la adversidad, la alucinación y la redención. Así mismo, se han identificado con el hombre moderno, quien olvidando el pasado, se muestra incapaz de ubicarse. En este sentido, Claudio y tantos otros, viven extraviados.

Estos seres de Klee contemplan el eterno retorno de las catástrofes históricas, el descenso a los infiernos de una Europa herida tras la Primera Guerra Mundial, así lo consideró Walter Benjamin [19] y así lo ha llevado a sus obras Mayorga como temática recurrente, incluso en el personaje del padre de Claudio se insinúa una correlación con los campos de exterminio.

Benjamin adquirió uno de estos dibujos, el Angelus Novus [20], figura a tinta china, tiza y acuarela, pintado por Klee en 1920. Tuvo una gran repercusión en su vida, fuente de inspiración e impulsor de su pensamiento filosófico. La obra le acompañó siempre en todos los lugares donde residió, sin embargo tuvo que desprenderse de ella.

El ascenso al poder del partido nazi precipitó su salida de Berlín, no pudiendo llevarse su preciada acuarela. Dos años más tarde, un amigo pudo recuperarla. A principios de 1939, trató de venderla sin éxito, ya que era la única pertenencia que tenía para poder costearse el pasaje a Estados Unidos, donde lo esperaba su amigo Theodor Adorno.

En junio de 1940 sacó la lámina de su marco y la guardó junto con sus escritos en una maleta que entregó al escritor Georges Bataille, quien la ocultó en la Biblioteca Nacional de París.

En septiembre de 1940, Benjamin se suicidó en la localidad española de Portbou, [21] antes de que las autoridades fronterizas le entregaran a los nazis. Tras la Segunda Guerra Mundial, la obra pasó a manos del filósofo Theodor Adorno, quien siguiendo la voluntad de Benjamin, la legó a su amigo Scholem. Tras su muerte, su viuda la donó finalmente al Museo de Israel, donde actualmente se exhibe.

En su ensayo Tesis sobre la filosofía de la historia Benjamin escribió:

Tesis IX

Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. Representa a un ángel que parece estar a punto de alejarse de algo a lo que está clavada su mirada. Sus ojos están desencajados, la boca abierta, las alas desplegadas. El ángel de la historia tiene que parecérsele. Tiene el rostro vuelto hacia el pasado. Lo que a nosotros se presenta como una cadena de acontecimientos, él lo ve como una catástrofe que acumula sin cesar ruinas sobre ruinas, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer los fragmentos. Pero desde el paraíso sopla un viento huracanado que se arremolina en sus alas, tan fuerte que el ángel no puede plegarlas. El huracán le impulsa irresistiblemente hacia el futuro, al que da la espalda, mientras que el cúmulo de ruinas crece hasta el cielo. Eso que nosotros llamamos progreso es ese huracán.

El filósofo Jürgen Habermas sostiene que el ángel representa la posibilidad de redención o de transformación, al ser su mirada hacia el pasado, una retrospectiva que se enfrenta al daño causado. En este sentido es como Mayorga se sirve de estas imágenes simbólicas, importantes incluso en su disposición en el texto, que es significativa: Destrucción-Interrupción-Esperanza-Salvación.

[17] Los números imaginarios
[18] Ángeles Klee
[19] Documentación Walter Benjamin
[20] Angelus Novus. Klee
[21] Monumento a Walter Benjamin en Portbou

~ La película “En la casa” [22] (Dans la maison) fue dirigida por François Ozon en 2012. Basada en la obra de teatro El chico de la última fila, obtuvo la Concha de Oro y también el premio al Mejor Guion, en el Festival de Cine de San Sebastián.

En una entrevista del año 2013, Mayorga declaró que le parecía excelente la adaptación que Ozon había realizado de su obra, porque había sabido trasladar al lenguaje cinematográfico y a la sensibilidad del público francés, un texto teatral donde se ahonda en los conflictos de la creatividad, en los vericuetos de la ficción y las grietas respecto a la realidad en que habitamos.

Él se refiere al fenómeno de la adaptación cinematográfica como un proceso de “traducción”. Sin embargo, Ozon ajusta algunas de las claves a la sensibilidad del público francés, por ejemplo, aparece el Lycee Gustave Flaubert y grandes autores galos como La Fontaine, Flaubert, Céline… En cuanto a las licencias que se permite Ozon, son entre otras, el momento en que Claudio y Rafa se besan y sobre todo el final, que lo amplía mostrando un profesor que lo ha perdido todo, su trabajo, su mujer e, incluso, su salud mental.

[22] En la casa. 2012

~ La poesía que Claudio le escribe a Ester, de la que en el texto sólo leemos el verso:

Ni siquiera la lluvia baila tan descalza.

me ha recordado el precioso poema de E. E. Cummingst [23] titulado Nadie, ni siquiera la lluvia, publicado en la antología de 1931 titulada Viva.

[23] E. E. Cummings
Nadie, ni siquiera la lluvia

En algún lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
En tu gesto más frágil hay cosas que me encierran
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.

Con una ligera mirada me liberas.
Aunque me haya cerrado como un puño,
siempre abres, pétalo a pétalo, mi ser,
como la primavera abre con misteriosa destreza su primera rosa.

O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy hermosa y súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosamente por doquier.

Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.

(Ignoro tu destreza para cerrar y abrir,
solo algo en mí entiende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)
Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas.       

E. E. Cummings (1894-1962)

Nobody, Not Even the Rain

Somewhere i have never travelled, gladly beyond
any experience, your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near

your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully, mysteriously) her first rose

or if your wish be to close me, I and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;

nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the colour of its countries,
rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody, not even the rain, has such small hands.

E. E. Cummings (1894-1962)

Para saber más

⋅BENJAMIN, WALTER
«Tesis sobre la filolofía de la historia». Itaca. México. 2008

⋅CHICO, ÁLEX
«Un final para Benjamin Walter». Candaya. Barcelona. 2017

⋅CUMMINGS, E. E. 
«ViVa». El sastre de Apollinaire. Madrid. 2022

⋅FRIEDEWALD, BORIS
«Los Ángeles de Paul Klee». Arcadia. 2016

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